Dialéctica urbana

Escrito por investigacionliquida 17-10-2013 en Ciudad. Comentarios (0)

La rapidez sin precedentes y la escala de los acontecimientos que dan forma a  la moderna “Ciudad Líquida” nos han pillado desprevenidos.

Es tal el poder expansivo de la moderna tecnología, tal el oportunismo de la empresa privada, que el placer de pasear por las calles de una ciudad constituye, más bien, un placer de tiempos pasados que un pasatiempo normal.

Camiones, coches, motocicletas, suciedad, basura, olores desagradables, máquinas rugientes e inacabables entorpecimientos visuales se unen para hacer del movimiento a través de una ciudad una prueba para el peatón, al tiempo que el mutuo estrangulamiento del tráfico la convierte en un purgatorio para los que están motorizados.

¿Será posible que la ciudad como centro de civilización, como lugar de reunión humana y de vida y alegría, sea algo que pertenece ya al pasado?

¿O será acaso que la ciudad resultará, a la larga, nuestra mejor creación, una creación que nos hará más ricos, más inteligentes, más ecológicos, más sanos y más felices?

El planteamiento de los contrapuestos de las cosas (la dialéctica) nos sugiere –por una parte- que “lamentando el final de las virtudes rústicas”, las ventajas que representa una ciudad nos resultan tan inciertas como para que hagamos hincapié en ellas (tesis), mientras que –por la otra- “distraídos por las maravillas de la tecnología”, no tenemos noción de la amplitud y gravedad de la situación (antítesis).

Una continuación de esta lógica dialéctica requiere, por supuesto, pensar en una síntesis: una solución a las contradicciones actuales, o por lo menos, “una nueva comprensión del problema”.

Vayamos pues a la ciudad, que constituye, además, el mejor puesto de observación para resolver este acertijo filosófico y pragmático.

¡Bienvenidos!